Tiruvannamalai Yoga bhavan & Ganapati Muni

Lleno de gratitud e inspiración concluí el curso de Astanga Yoga y Veda Adhyayana impartido en Tiruvannmalai, así como el subsiguiente viaje por los grandes templos Saivitas de Tamil Nadu. Doy gracias al excelente grupo de participantes quienes creo asimilaron de gran manera las enseñanzas del Veda con la cultura espiritual de Tamil Nadu y su propia práctica de Yoga. Namakarams para todos!

El inicio del curso no estuvo excento de dificultades. Un súbito cambio de sala de práctica, cambios de fechas y problemas de salud de mi mujer aparecieron como obstáculos en el camino, haciendo en lo personal a ratos muy dificil la concentración. Afortunadamente, sólo estar en Tiruvannamalai, meditar en el Lingam natural de Arunachala, la montaña sagrada de Tiruvannamalai, y tener el darshan (visión) de Ishvara y su Shakti en el templo de Arunachaleshvar siempre ha tenido un efecto en mi persona difícil de transcribir en palabras, pero que sólo puedo resumir en dos palabras Quietud y Confianza; La tranquilidad en la faz de cualquier circunstancia, y la confianza que todo sigue su orden natural. Cualquier explicación racional o filosófica con respecto a este lugar será superficial y estará sujeta a argumentación. Un auténtico centro de poder transmite desde el silencio y lo intuitivo. Siddhas y Yogis del sur de India han descrito por siglos la gracia de este Tirtham como: A (negación), Runa (atadura) y Chala (linga). Por esto, de todos los lingam de India, este es el lingam que remueve la atadura (ignorancia) a samsara (existencia condicionada) descubriendo la quietud del espíritu. De ahí el dicho en India: “ Sólo vivir en Kanchipuram, morir en Varanasi, o meditar en Tiruvannamalai son suficientes para obtener Moksha (liberación)”.

Una gran jornada de 7 hrs continuas de instrucción partiendo a las 6.00 am fueron necesarias para acomodar a 2 grupos en Astanga Yoga y 3 grupos en Veda Adhyayana. Luego del primer día de acostumbramiento a tal ritmo de trabajo, los días subsiguientes cuerpo y mente acogieron esta experiencia como un gran Tapas (lit. cocinar algo al fuego; esfuerzo espiritual intenso, ascetismo, etc). Qué mejor que eso en la ciudad de grandes Tapasvins, como Ganapati Muni, el famoso poeta, erudito, yogi y discípulo más cercano del gran Ramana Maharishi.

Y nombro a Ganapati Muni no sólo por nombrar a alguién. Más bien, el espíritu de su enseñanza estaba imbuido en cada respiración, sonido, palabra y meditación durante el intensivo en Tiruvannamalai. Los estudiantes sin saber tomaron parte de sus enseñanzas. En parte debido a que Ramana Gita ha sido uno de los principales textos de yoga que he usado a lo largo de los años, en parte porque me devoré las 308 páginas de Maha Tapasvi, la historia de vida de Ganapati Muni, y Uma Sahasram, la composición magna de Ganapati Muni; mil slokas (versos) en poesía métrica dedicados a la Shakti (Diosa). En los relatos de Maha Tapasvi sobresale que Ganapati no era sólo discípulo de Ramana, sino también su aliado inseparable, hermano espiritual y amigo. Fue Ganapati quien bautizó al joven Venkataraman como Ramana Maharishi. Incluso después de haber encontrado en Ramana su guru, Ganapati seguiría escribiendo poesía y dando discursos en encuentros intelectuales, litararios y políticos. Importante para mi también como yogi occidental, Ganapati no era un renunciante como Ramana viviendo en soledad a los pies de una montaña, sino un hombre dedicado a ser aparte de yogi hombre de familia, esposo y padre, inserto en el mundo. Como guru iniciaría a muchos en el Veda, Yoga y Tapas. Su nombre quedaría grabado junto a la historia de Ramana Maharishi, y como uno de los grandes eruditos, yogis y poetas de la India moderna.

Sri Ramana Gita es para mí uno de los textos modernos de yoga más precisos y versátiles que conozco. Si Yoga Mala o Yoga Makaranda me han aportado los aspectos técnicos de la práctica de Yoga, Ramana Gita ha definido los puntos claves para cada práctica. Acarreo desde 1998 una antigua versión de esta obra, la misma que viaja conmigo en esta oportunidad. Esta es una edición simple con sólo un par de comentarios en algunos versos, la cual permite apreciar de forma más fluida y directa la esencia de la obra, pues ediciones posteriores contienen extensivos comentarios por cada verso haciendo su lectura tediosa, y desde mi perspectiva, alejándose de la naturaleza yóguica del texto. Y recalco esto pues Ramana Gita fue compuesta por Ganapati en presencia de Ramana y declarada como Yoga Shastra por el mismo Maharishi. En cambio, me parece que la mayoría de las obras en torno a las enseñanzas de Ramana compuestas posterior a su vida, incluyendo ediciones recientes de Ramana Gita, se alejan de esta enseñanza. Es mi impresión personal que la lectura de las enseñanzas de Ramana en épocas posteriores se ha tornado demasiado intelectual y poco yóguica. Ganapati Muni en Ramana Gita aborda desde la instrucción directa de Ramana los puntos claves del yoga védico tales como prana vidya (ciencia de la respiración), mantra vidya (ciencia del sonido) y dhyana vidya (ciencia de la mente); los tres puntos claves del yoga de los Rishis. Aborda también los aspectos relacionados a la vida y funcionamiento en el mundo; acorde el espíritu del Veda, se integran la vida material y espiritual.

Ganapati Muni, descendiente del Rishi Vashista, gigante literario, poeta de renombre, cuyo intelecto y experiencia espiritual se excedían mutuamente, fue además un luchador inagotable por la independencia de su patria y la liberación de la religión hindú atrapada en creencias superficiales, mitos y ritos sin sentido alimentados por la rigidez de su propia ortodoxia brahmánica. Paradojalmente, hoy en día los brahmins del ashram de Ramana adhieren a la visión conservadora de la tradición védica en términos de iniciación, casta, elegibilidad para estudiar el Veda, etc. En cambio, Ganapati buscó siempre inculcar la el verdadero sentido de las diversas prácticas y ritos, así como la naturaleza yóguica del Veda.

Link. Web dedicada a Ganapati Muni

Terminado el intensivo, nos embarcamos en una travesía por Tamil Nadu recorriendo los más importantes templos de Tamil Nadu consignados a Siva (aparte de Arunachaleshvar en Tiruvannamalai que pudimos disfrutar diariamente durante el curso), y que son importantes emblemas del patrimonio arquitectónico, cultural, social y espiritual del sur de India. Visitamos los templos de: Brihadeshvara en Thanjavur, Natarajar en Chidambaram y Ekambaranathar en Kanchipuram. Así concluía nuestra aventura sureña, la cual creo impregnó de devoción y alegría el corazón de cada participante, y comenzaba así la próxima travesía hacia el norte de India.

Andrés W, India, feb. 2011

Foto. Tiruvannamalai desde Arunachala, Ganapati Muni

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