
Hoy es Vijaya Dashami o 10ª Luna (ver antrada anterior), la conmemoración de la victoria final luego de las 9 noches de Navaratri. Es costumbre durante este día la realización de Chandi Homa, un elaborado fuego ritual dedicado a la diosa Durga. En la tradición védica ortodoxa se lleva a cabo a través de la recitación del pasaje védico Lalita Sahasranama junto con las oblaciones tradicionales al fuego. Una meditación y ritual donde la Diosa es visualizada como el universo entero en la forma de Lalita (energía). Esta se lleva a cabo tradicionalmente en templos y ashrams a cargo de brahmanes especializados. El año 2008 tuve la rara oportunidad de participar en del Chandi Homa en la tradición de los Naga Sadhus en el norte de India a orillas de la Ganga (Ganges). La tradición ascética de los Naga (desnudos) aunque emparentada con la tradición védica ortodoxa, sigue su propia costumbre, filosofías y rituales. En su calidad de ascetas y shamanes los Nagas se encuentran directamente en contacto con la tierra y la Shakti, por lo que la oportunidad de participar de esta función habitualmente cerrada para no-iniciados significaba para mí un evento especial.
Durante los días de Navaratri del 2008 tuve el privilegio de recibir Shakti-path (iniciación) en el mula-mantra del Juna Akhara, la comunidad más antigua de Naga sadhus de India. Esta es una transmisión directa y secreta, donde acorde tradición debe ser susurrado el mantra en el oído del iniciado en conjunto con una transferencia energética que se da a lo largo del ritual de iniciación. Siendo la tradición yóguica de los Nagas una shamánica y tántrica, o sea ligada a la tierra y al conocimiento oculto, su práctica es una simbiosis de pranayama, visualización, mantra, meditación y devoción. Aunque fuera de la tradición yóguica védica en la que estudio, ésta es una práctica que he guardado con gran cariño, respeto y admiración de su eficacia.
El día final de Vijaya Dashami llevamos a cabo el Chandi Homa con Suryananad Giri, Bole Baba Das, Swami Charnanand Saraswati y yo. Primero tomamos el habitual baño ritual en en la Ganga donde además nos acompañaban mi hija de entonces 4 años y mi mujer, pasando agradables momentos de goze, felicidad y espiritualidad, preparándo nuestros cuerpos e utensilios para el homa. Luego los cuatro nos dedicamos al clímax de esta especial festividad a través de la celebración, ofrenda y meditación del Chandi Homa, en un altar del fuego o Kunda, construído no de ladrillos o pirámide de cobre como habitual sino con arena de la Ganga en forma de Yantra! Las oblaciones con sustancias naturales como es costumbre y la recitación de Lalita Trishati, Durga Chalisa y Durga Aarati. No tengo palabras para expresar fielmente lo que experimenté en cuerpo, mente y alma durante y luego de este homa. Sólo puedo expresarlo en la inmensa tranquilidad y unión del niño que recibe el abrazo y beso su madre. En este caso multiplicado por infinito al recibirlo de la Diosa, la Madre de Todos.







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Mi corazón está hoy junto al recuerdo de Suryanand Giri, un auténtico Naga quien fue absorvido ante los pies de loto de la Diosa este año. Mis Namaskarams para él.



